martes, 29 de mayo de 2012
Javi, ¿cómo te sientes?
Sí, me gusta que me hagan esa pregunta, que pasen del típico ¿Qué tal? Pues la verdad, es que pienso que casi todos los que hemos terminado segundo estamos más o menos con el mismo sentimiento contradictorio y confuso. Yo no pensaba que fuese a llegar este mes de mayo, que lo finalizase vivo, y aún menos con esperanzas. Estos días eran nuestra meta, se supone que debería sentirme aliviado. Pero no, justo al contrario. Ahora todos esos exámenes estresantes me parecen chorradas, y veo el mundo desde mucho más abajo, todo se me queda grande. Será la libertad, que me abruma, o simplemente que me he bajado de ese lecho de nubes irreal, y voy a empezar a asentar mis propias bases.
lunes, 28 de mayo de 2012
Un lunes final
No quiero tener ninguna noticia de tu vida decadente. Si el más mínimo indicio de que sigues con vida.
jueves, 24 de mayo de 2012
Esto se acaba
Adiós queridas rutinas. Adiós a esas horas de aulas atestadas. Adiós a pasarse notitas con el miedo a que el profesor de pille, adiós a saltarte las clases y sentirte todo un delincuente, a hacer travesuras que con el tiempo se iban quedando pequeñas, a los ``amores´´ a primera vista, a las bromas, a las peleas, los grupos rivales y todas esas tonterías, los ansiados recreos, el reposapies de la mesa, a los insultos gratuitos y demás tonterías y niñadas, a las modas y sonrisas forzadas, a los rencores, compañeros y archienemigos que hacían las clases mucho más amenas.
domingo, 8 de abril de 2012
ya me estoy hartando de este libro
Si eres músico, seguramente habrás vivido esta situación, y sabrás la rabia que se siente.
Colocas un libro, por lo general nuevo, sin estrenar, en el atril, lo abres por una página, una obra, y llega el momento de pasar la hoja. La pasas, y sigues tocando, pero esta tiende a volver a su posición original. Paras de tocar, maldices unas cuantas veces, sobre todo si te encanta la obra, y la maldita hoja se empeña en regresar el sitio. Sí, es una buena metáfora para describir mi situación, y tengo o la opción de dejar que la hoja se quede en su maldita posición, y repetir lo mismo una y otra vez con menos interés, o la mejor opción. Aplastar la maldita hoja hasta dejarla en el lugar que se merece: atrás.
Colocas un libro, por lo general nuevo, sin estrenar, en el atril, lo abres por una página, una obra, y llega el momento de pasar la hoja. La pasas, y sigues tocando, pero esta tiende a volver a su posición original. Paras de tocar, maldices unas cuantas veces, sobre todo si te encanta la obra, y la maldita hoja se empeña en regresar el sitio. Sí, es una buena metáfora para describir mi situación, y tengo o la opción de dejar que la hoja se quede en su maldita posición, y repetir lo mismo una y otra vez con menos interés, o la mejor opción. Aplastar la maldita hoja hasta dejarla en el lugar que se merece: atrás.
viernes, 6 de abril de 2012
El sistema de la Restauración fue ideado y ejecutado por Cánovas, quien había recibido siempre la ayuda de Sagasta, un político de gran pragmatismo que...
Bien, con la cabeza llena de constituciones, modelos de gobierno, guerras, clases sociales, y multitud de fechas que comenzaban por 18 y 19, ahí estaba ese chico siempre despeinado, cogiendo su mochila negra. Fue al cuarto de baño, miró su barba de 5 días, y decidió pasar del desodorante. No había hecho nada de provecho en todo el día, aunque había estudiado demasiadas horas seguidas. Al salir de ese bloque de familias apretadas y amontonadas en una plazoleta, emprendió camino a la vega, al césped ya amarillento y seco, con ese viento almeriense incansable.
Sí, transcurrieron cosa de dos horas hasta el momento en el que miró al horizonte, y decidió romper su silencio y contestar a todo lo que estaba escuchando. Sí, esas palabras bonitas, concisas y directas que llevaba meses deseando escuchar, desde que le rompieron el corazón un 20 de febrero.
-Estás siendo muy injusto conmigo.
Tenía una extraña sensación de libertad, de superación, de haber aprendido, de cómoda incomodidad. El césped no está hecho para clavarse, permanecer amarillento y hacer daño. Las palabras bonitas tampoco.
Ayer aprendí bastante sobre el egoísmo humano, sobre los cambios de sentimientos, sobre la evolución, el cambio de las estaciones sobre siempre el mismo escenario. Ese maldito parque, a 100 m de mi casa, por el que nunca paseo solo.
Sí, transcurrieron cosa de dos horas hasta el momento en el que miró al horizonte, y decidió romper su silencio y contestar a todo lo que estaba escuchando. Sí, esas palabras bonitas, concisas y directas que llevaba meses deseando escuchar, desde que le rompieron el corazón un 20 de febrero.
-Estás siendo muy injusto conmigo.
Tenía una extraña sensación de libertad, de superación, de haber aprendido, de cómoda incomodidad. El césped no está hecho para clavarse, permanecer amarillento y hacer daño. Las palabras bonitas tampoco.
Ayer aprendí bastante sobre el egoísmo humano, sobre los cambios de sentimientos, sobre la evolución, el cambio de las estaciones sobre siempre el mismo escenario. Ese maldito parque, a 100 m de mi casa, por el que nunca paseo solo.
domingo, 25 de marzo de 2012
Maldito Tiersen
Hace un año volví de París, y como cada vez que se vuelve de un viaje digno de recordar, todo a mi alrededor, mi vida cotidiana, mi entorno, me parecía una auténtica mierda. La de cosas que pueden suceder en un año. Allí dejé aparcada mi obsesión con Amelie, y hoy, ahora mismo, estoy escuchando toda la banda sonora, después de que hace un año, la tocara en el piano de la biblioteca de ``Shakespeare and Company´´la librería más famosa de París.
Y lo curioso es que me invade un miedo, muy intenso, igual que el que me produce la muerte, pero por una tontería: miedo a no poder decir dentro de un año que he sido completamente feliz.
Y lo curioso es que me invade un miedo, muy intenso, igual que el que me produce la muerte, pero por una tontería: miedo a no poder decir dentro de un año que he sido completamente feliz.
martes, 28 de febrero de 2012
...
Demasiada mierda que sacar, penas que contar, y aún sí, sin sacar ni una en toda la tarde, sigo pensando que ha sido una de las mejores terapias que he podido recibir.
``Empujó la puerta de la sala de estar, se acercó al Piano, levantó su tapa y, con toda su fuerza, golpeó con las manos el teclado, un acorde loco, disonante, desquiciado, que resonaba en el ambiente vacío, chocando con las paredes y regresando a sus oídos bajo la forma de un ruido agudo que parecía arañar su alma. No obstante, ése era el mejor retrato de su alma en aquel momento.´´
``Empujó la puerta de la sala de estar, se acercó al Piano, levantó su tapa y, con toda su fuerza, golpeó con las manos el teclado, un acorde loco, disonante, desquiciado, que resonaba en el ambiente vacío, chocando con las paredes y regresando a sus oídos bajo la forma de un ruido agudo que parecía arañar su alma. No obstante, ése era el mejor retrato de su alma en aquel momento.´´
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