viernes, 23 de diciembre de 2011

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 Ya se me había olvidado ese sentimiento producido únicamente por tu presencia. Hay cosas que no deberíamos olvidar

jueves, 15 de diciembre de 2011

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Una semana, y... gsdyufgsayuhfgbsantfugsabfutsanutisadnusatgfnsaufygneoufgenrfegmewlithgm. Intentaría escribirlo con palabras, pero no creo que lograra plasmar tanta emoción y alegría.

martes, 6 de diciembre de 2011

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 NUNCA, NUNCA HABÍA SENTIDO LA IRA EN TAL PROPORCIÓN COMO AHORA MISMO
Sospecha, celos, ira, traición. Los celos te volverán loco.

jueves, 24 de noviembre de 2011

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Salir de clase de biología llorando porque tu profesora te haya dicho que la fidelidad y la monogamía son cosas totalmente antinaturales, hace que te sientas muy estúpido.

jueves, 17 de noviembre de 2011

martes, 8 de noviembre de 2011

Situación actual:

Tengo exámen en 40 minutos, de 2 temas de historia. Parece poco, y en realidad lo es. Pero debido a mi escasez de tiempo, llevo sólo preparado un tema. Bueno, casi un tema. Y total, me voy a arriesgar a todo o nada, y claro, en lugar de estudiar aquí estoy escuchando música y comiéndome las uñas. No, no suelo comérmelas pero estoy muy muy nervioso y lo único que hay en la cocina es Avecrem y botecitos de hierro para la anemia.

sábado, 5 de noviembre de 2011

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Yo paso de irme a pillarme una buena, hacerme fotos, y después subirlas para que el resto de la gente vea que soy un malote de la vida, y sé emborracharme. Paso de nada más salir de clase, sacar mi cigarrito, y pasearlo por los pasillos para que vean y tengan presente que me voy arrancando pedazos de vida en forma de caladas. Paso de sonreir a quien me cae mal para aparentar ser más sociable. Paso de tener que darle la razón a alguien, por el simple hecho de que sea popular o esté bien visto. Paso de ir a la biblioteca de la universidad en autobús como la ``gente grande´´ porque en mi casita estudio mucho mejor. Paso de tener que ir cada dos por tres a comprar por tal de seguir las modas.
   Yo soy más de ponerme pantalones cortos con sudadera en invierno, de usar converse aunque hayan pasado de moda, de ir en bicicleta aunque llueva, porque esos días son los mejores para hacer fotos. No tengo réflex pero hago lo que puedo. Soy más de monte que de carretera, me encanta escalar, irme a los pueblos. No para emborracharme, sino para subir, recorrer ríos, hacer el gilipollas, vestir a alguien de chica de la curva, ponerle en un curva, y pasar un buen rato cantando, guarreando la guitarra, y haciendo, por qué no, el ridículo por la calle.

  

martes, 1 de noviembre de 2011

Laroles.

  Que ahora las cosas me van mal no es ninguna novedad,  no me crea ninguna barrera, tan sólo me hunde en mis ratos libres, los cuales, por fortuna, no abundan. Tampoco ha impedido que haya llorado de felicidad. Habría que retroceder 3 días para comprenderlo.
    Situación: Viajo en  un coche con techo de cristal, puesta de sol, nubes grises, las ventanillas de la parte delantera abiertas de par en par, un viento bastante intenso en la parte trasera, y dos compañeras de viaje. Sí, creo que fue entonces cuando decidí cortarme el pelo, y no ha salido muy bien la cosa... Y ahí, en el asiento del copiloto, una mujer con el brazo sacado por la ventanilla, mientras las serpenteantes curvas parecían querer privarnos de las vistas del este, donde un rojo intenso le quitaba protagonismo a las amenazantes nubes. Una mujer, de cuarenta y pocos años, con la música a todo volumen, haciendo juegos de manos con la luna, creciente. Creo que fui cómplice de su felicidad, miré al retrovisor izquiero, y pude ver su sonrisa maravillosa. Nunca me había imaginado a alguien de esa edad haciendo cosas tan propias que asigno a mi persona. Esa misma mujer ha recorrido muchos más kilómetros que el resto de ocupantes del coche juntos. Esa misma mujer, que víctima de su inoportuna apendicitis, había podido contemplar el interior de un hospital ruso, justo cuando se disponía a embarcarse en el Transiberiano, el sueño de su luna de miel, con un marido, que había saltado los muros del hospital de una Rusia  aún comunista. Y de fondo, con una calidad exquisita de audio, en un coche que no parecía que se estuviese moviendo, Silvio Rodriguez.
   Se me saltaron las lágrimas, y me quedé embobado, viendo la facilidad con la que esa mujer jugaba con el tiempo.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Eurorquesta 2011

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No sé por dónde empezar. Ha sido demasiado seguido, demasiado intenso, sin ningún respiro. Cambios bruscos de temperaturas, cambios de compañías, aún no me había despedido de Granada, no me había olvidado del maldito belga y sus ojos, de Teresa y su trencita, y del resto del mundo, cuya compañía necesitaba como nunca. No me había secado aún las lágrimas, y me dí cuenta de que estaba metido en un autocar, viajando hacia el norte. Qué curioso es viajar en autocar tantas horas seguidas. Al final uno termina acostumbrandose, y hasta llega a pensar que podría viajar hasta Bélgica sin hacer ninguna parada. Pero no, me iba a quedar corto, y me quedaba en Francia. Qué hermoso es cerrar los ojos al atardecer, contemplar una Castilla llana y amarilla, abrazarte, abrir los ojos, y contemplar el amanecer entre las montañas y el verde del País Vasco. He de reconocer que me he enamorado de aquel lugar, ví San Sebastian a lo lejos y casi muero de impotencia al ver que no parábamos, que nos saltábamos la salida de la autopista de pago, y seguíamos con nuestro pausado ritmo, hacia la frontera. Malditas películas y malditos altavoces que no nos dejaban dormir. Bueno, da igual, mientras sepamos sacar provecho a la situación...
Han sido dos semanas, han parecido dos días largos, aquella habitación, la 315. Esas pobres paredes, ¿qué no habrán visto ya? Locura, pasión, amor, muchas horas, noches, grandes momentos, cartas, tótem, y bueno, montañas de mierda que nos iban a terminar por sepultar. Levantarse cada mañana, abrir los ojos, y comprobar que no, que no había pasado toda la noche abrazado a una almohada. Eras tú, nos dábamos los buenos días, ¿cómo iban a ser malos? y abrías esos ojos, esos malditos ojos. Y cómo no, vagueábamos, por supuesto. Creo recordad que sólo bajé a 5 desayunos, en mayor parte por tu culpa. Al fin y al cabo, siempre terminábamos igual, con los gritos de Eliana, las prisas, los pelancos, las sábanas pegadas, al final siempre te ponías mi sudadera azul, cogíamos algo de comida de nuestras provisiones cada vez más escasas, y corríamos, más de una vez bajo la lluvia. Nos entraba flojera y nos reíamos sin parar, hacíamos carreras por las escaleras. Hacíamos el tonto, gritábamos cosas típicamente rusas cuando pasábamos por la segunda planta, y mejicanas por la primera. Valerie y su ojo rebelde rondaba por allí casi siempre. Salíamos, y recorríamos el pasillo de madera, el resto del campus, y salíamos a la calle. De paso veíamos a nuestro amigo, el perro de la casa de la esquina. Y entrábamos a la sala polivalente del pueblo. Qué lugar. Cuántas risas y burlas, todo hay que reconocerlo, se habrán producido allí. ``Molto tenutto´´ ``It´s so lazy´´ ``I don´t understand anything´´ ``Numer eight alto!´´``Voy a hablar en español para que me entienda tó ´r mundo´´ ``Thank you very much orchestra´´. Y es que no se me olvidarán las constantes miradas. Creo que fue allí donde me empecé a obsesionar con el maldito cello. Bah, cada vez les busco de más lejos. Polonia, ahora me río, pero allí lloraba de impotencia. Hay que ser gilipollas. Entré en razón, y sólo tenía miradas para tí. Me descojonaba con la Ucraniana que se parecía a Uma Thurman, con sus caras en el solo de corno inglés, me descojonaba con Marcos contando las veces que Boris decía su ya famosa frase, con mis compañeras polacas, cada vez que les tiraba todas las partituras, y dejaba más que clara mi escasa agilidad, cada vez que me mirabas y nos reíamos cómplices de la situación, o simplemente cuando el borracho, cuyo nombre no recuerdo, (sí, el polaco ese), se te iba a caer encima, se quedaba dormido, o simplemente, nos reíamos del director de Málaga, al que tuviste que pedirle perdón forzosamente. Julia tenía algo mágico. No sé si sería el violín, la falta de sueño. el olor a alcohol del polaco que me aturdía, o no sé qué, pero aquella chica, tenía la facultad de parar el tiempo. En su sólo de la danza del fuego...
Todos los viajes en autocar a los puebluchos, la primera vez que vimos a la retaco, (qué graciosa, señor!), cuando Michael nos invitó a tomar Creppes, cuando entramos en una catedral, y el órgano sonaba en todo su esplendor. Tocatta, sí señor, pero ya estaba acabando. Qué momentazo el del cuarteto de cuerda. Nos propusimos hacerles feliz y así lo hicimos. Una boda, y un cuarteto que nadie había contratado apareció de la nada, en la puerta de la iglesia, mientras el cielo amenazante servía de fondo para el fotógrafo, quien se moría por inmortalizar el momento. El posterior agradecimiento de los novios. Las cómidas en los comedores sociales. La tarde de poesía y guitarreo con Bea. Explorando como un loco. El autobús del morbo, profanando iglesias y mantas de abuelas. La 326, jugando al totem sin parar, abarrotando iglesias, y poniendo a los franceses al compás, auténticos metrónomos humanos. Visitando ciudades increibles (Saintes *_*), corriendo al río, cogiendo bolsas para las cagadas de perro como recuerdo, analizando a los calorros franceses, viendo a Camelia Jordana en el comedor, tirando platos por accidente. ``Do- domingo?´´, hablando mongolo, intentando hablar inglés, intentando pedir un vaso de agua en una panadería. Y bueno, cómo no, nuestra excursión a aquel río, sacado de una película de Tim Burton. La cena en aquella pizzeria. Un lugar irrepetible, encantador, con la puesta de sol, las coca colas extragrandes, con la torre medieval al fondo. Nuestro amigo el gato, el cual nos persiguió , las colas de la comida, en la cual conocí a una malagueña muy muy simpática, a la cual le leí Russian Red en la cara, y veo que he acertado. Esos ensayos improvisados en el cuarto de baño. Ensayamos poco, vale, pero no sé cómo lo hicimos, que siempre despertamos a la pobre Ana. Escuchando la música de tu móvil, pobrando Cognac de 80º (juro que no volveré a hacerlo), huyendo de avispas o abejas, contemplando los campos de girasoles pacuchos, burlándonos de los cabezazos de una Bea demasiado cansada en el autocar. Y al final, relacionandonos con los polacos. Por favor, en inglés. Tocando en lugares hinóspitos, con acústicas de las que es mejor no hablar, lágrimas, bastantes, de alegría, y no de tanta alegría, fiestas, y sobre todo, música. Porque al fin y al cabo, si no fuese por ella, nada de esto me estaría pasando. Puede que me equivoque al decirlo. De hecho me equivoco, pero no me han demostrado lo contrario aún. Demasiados superficiales por el sur, y demasiadas personas por el norte. Quiero irrrrrrrrrrrrrrrrrme ya! Y no me refiero precisamente a Almería.
Jugando al lobo, peleándonos, abrazando, insultandonos, picándonos, tocando, ensayando, llorando, motivándonos, divirtiendonos, viviendo, madurando, experimentando, amando, en definitiva, viajando.´´


     Hoy hace dos meses que volvimos, y lo cierto es que parece que ha pasado una eternidad. Te fuiste el 1 de septiembre, llevo 48 días sin verte, y me restan 64.

martes, 4 de octubre de 2011

Situación actual:

Hoy es viernes. Sí, en pleno martes, ¿y? Hay excursión y no tengo que ir al instituto en todo lo que resta de semana. Acabo de llegar. Llevo 3 ibuprofenos, 1 amoxicilina, 1 pectox, y kilos de pus en las amígdalas. Me duele la cabeza, estoy de mal humor, tengo la autoestima por los suelos, voy medio drogado, no he pegado ojo en toda la noche, y ahora mismo no encuentro ningún motivo por el cual alegrarme. Conclusión: Octubre va a ser un mes de puta madre.

lunes, 26 de septiembre de 2011

:)

   Pero cómo te puede cambiar el día una simple canción, un simple videoclip. Y es que recuerdo perfectamente esa tarde libre. Todos dormían la siesta en el hotel, demasiadas horas de sueño acumuladas. ¿Y yo qué? A mí me quedaban aún tickets de metro, y batería en la cámara. Bueno, y energías para recorrer 5km. Y lo recuerdo perfectamente. Me bajé en Notre Dame, y allí, pregunté por el museo del Louvre. ``Continuez La Seine´´ Su puta madre. Pero qué pequeñas se ven las distancias en estos mapas. Tras media hora, me acerqué a una pareja sudamericana, que estaba en un puentecito, (0: 57)  que daba a un arco, con una gran cristalera. ¿Dónde está el Louvre?. - ¿Ves este arco? ¿Ves los dos arcos que hay a los laterales? Atraviésalos, tras un pasillo oscuro  saldrás a una plaza enorme,   pero no te dejes engañar. Al atravesarla habrá un segundo pasillo oscuro. Cuando veas la luz, seguramente saldrás corriendo. Lo recuerdo perfectamente. Me puse en marcha.Crucé el pasillo oscuro (01:58) Atravesé la plaza vacía corriendo (02:10), espanté unas cuantas palomas, (bueno, he de reconocerlo que le pegaba al momento, y quise alimentar mi alegría), y en el segundo  pasillo oscuro, había un flautista tocando el lago de los cisnes.(04:10) Podría oírlo de nuevo, con aquella reverberación tan propia de ese sitio. Y al final luz, deslumbrante. Y no fue hasta entonces, cuando visualicé la enorme pirámide de cristal, (04:47) y como bien me dijeron, eché a correr.


     Y hoy, justamente hoy, ha tenido que parar a mis manos este video. Justamente el mismo sitio, el mismo recorrido. ¿La diferencia? Fue grabado una semana más tarde. Para colmo, finalizan en el puente de las almas, donde se grabó una escena de Amelie, e hice cantidad de fotos.

  

lunes, 19 de septiembre de 2011

19/9

 Pero qué bonito tiene que ser volver a tu casa, por el mismo camino que siempre, andando cabizbajo, contando los chicles en cada losa, y percatarte, de que en ese cristal de la parada de autobús que normalmente está vacío, destaca un cartel enorme, reclamandote, como si de un desaparecido te tratases. ``Se le busca por su sonrisa´´
   Y son esos momentos los que te hacen sentir empatía, y llegas a entender por completo, el dolor de alguien que ha sido rechazado, y alguien, que le rechaza, seguramente por motivos más que de sobra, pero, dolido por dentro.

jueves, 1 de septiembre de 2011

"Los recuerdos son peores que las balas."

   ...y ahora, ahora es cuando tú estás a 700 km de distancia, construyendo unos nuevos pilares, una nueva vida, nuevas metas, nuevos lugares. ¿Y yo? Yo aquí, plantado en el mismo sitio que siempre. Héctor, nos hemos odiado durante años, y amado durante dos meses. Aún así, creo que la balanza está más que equilibrada. Ahora, me has dejado perdido. Jamás me había sentido así. Ayer, en cuanto me dí la vuelta, cuando fui cociente de que no te iba a ver más, al menos en estas condiciones, porque, aunque no queramos, la distancia y el tiempo son el olvido, me rompí en mil pedazos. Rompí a llorar, y no me atreví a girar la cabeza por miedo de que estuvieses ahí plantado, esperando verme desaparecer en el horizonte. Porque ha sido el verano más maravilloso de toda mi vida, y la mayor parte gracias a tí. Ahora mismo ando un poco perdido, espero recuperarme pronto. Lo único que me queda es el olor de ese perfume, que siempre me ha chiflado, una fotografía en mi cartera, y recuerdos, quizás demasiados como para olvidarlos algún día por completo. La única opción que me queda, el único camino es intentar pensar en otra cosa, pero no. Has significado demasiado para mí como para hacer eso. Maldita Zaragoza, maldito destino, y malditos seamos por habernos tenido tan cerca el uno del otro durante tanto tiempo, y no habernos percatado de nada hasta hace cosa de dos meses.
     No puedo hacer otra cosa que deshaogarme, escuchar esas canciones hasta la saciedad con sus letras, las cuales parecen estar hechas a mi medida, llorar a escondidas, intentando quitarme un peso de encima.
     Pero no, no es ningún peso, es un inmenso vacío el que has dejado.
     
  



  

sábado, 23 de julio de 2011

Bendito seas, clima de interior.

       Ayer tú recuerdo me invadió, de golpe, una fuerte ola me golpeó, y caí de espaldas contra los duros adoquines del casco antiguo. Y ahí estaba, a medianoche caminando por Granada, sin rumbo, chocándome con decenas de turistas que atestaban los callejones. Todo esto, hasta que unos acordes colorearon la oscura noche granadina. Me paralicé, y me senté en un portal, viendo cómo un hombre, tocaba la armónica y la guitarra, y otra mujer, le acompañaba con una flauta y haciendo los coros. Pasé 20 minutos allí, sumido en aquella tristeza que irradiaban. Me levanté, y dejé un billete, 5 euros. Ahora pienso que si hubiese llevado uno de mayor valor, se lo habría dado sin ningún problema. Entonces fue cuando me invitaron a sentarme con ellos, y pasaron las horas, mientras charlábamos en un horrible inglés sobre nuestras vidas, y sobre cómo se puede llegar hasta ese punto, viajando por todo el mundo con las monedas que despreciamos, y tiramos a una sucia funda de guitarra.

jueves, 7 de julio de 2011

...

  Siempre poniendo XD al final de cada frase, para intentar solucionar lo anteriormente dicho. ¿Hasta que punto hemos llegado?
. Conclusión de hoy: Benditos sean los días de viento y coincidencias. Hielo rómpete

miércoles, 22 de junio de 2011

Solsticio de verano

   La programación de la mañana es una puta mierda. Ya puedes tener TDT con 789 canales, o satélite con unos cuantos más, que seguirás sin que nada te guste. Ana Rosa, Por la mañana, Saber vivir, Heidi, Crímenes imperfectos, capítulos repetidos de Sexo en Nueva York, programas estúpidos de la MTV, me dan ganas de pegarme un tiro en la cabeza cada vez que enciendo el televisor.
    Por otro lado, tras largas noches de sábanas pegadas y espalda sudada, mi hermana vuelve en 2 horas y 7 minutos. Espero con impaciencia que deshaga su equipaje, me devuelva la funda de mi guitarra, y me de un concierto, como sólo ella saber hacer. No, mi hermana es gilipollas y se ha equivocado de sentido. Ha cogido el tren dirección Sevilla en lugar de Almería. Dice que está en un pueblo, y no encuentra el nombre. Lleva el móvil, y 10€ . Mi padre acaba de salir desesperado en su busca, al grito de ``Esta niña es GILIPOLLAS´´
    Por lo demás, sigo sin tuenti (para que luego digan que no tengo fuerza de voluntad), me quedarán unos 2 mL de sangre gracias a mis amigos los mosquitos (tengo fobia a los mosquitos, muñecas de porcelana, formulación, y payasos), me he enganchado a ``The Bright´´(aunque el caso es que no me gusta demasiado), anoche morí un poco (Russian Red se ha declarado de derechas ), cada vez me gusta más el parquet de mi casa , echo de menos a demasiada gente por culpa de mi castigo (aunque...) , y soy un puto adicto al chocolate blanco.
     La musicalité actúa mañana, en el palmeral, aún no me creo que vayan a actuar en Almería. Iría, pero desde que versionaron una canción con el sueño de morfeo y dejaron en rollo Indie por una gran discográfíca (y salieron en los 40... (horror)) han dejado de entusiasmarme, aunque he de reconocer que sus letras son muy muy buenas.

domingo, 19 de junio de 2011

En prisión preventiva.

     Castigado. Qué triste, en realidad mi situación resulta muy cómica. Me paso la tarde entera asomado a la ventana, viendo el vuelo de los vencejos. Qué pájaros tan estúpidos, no paran de  círculos. Tres se han chocado contra el cristal de mi ventana, ya que mi edificio tiene forma de V, y mi ventana está en un punto estratégico. A mí padre le ha dado una extraña obsesión por los compositores asiáticos. Ahí estaba yo, viendo como las nubes bajas aparecían a mi izquierda, y barrían la ciudad, hacia el norte. Me han chafado la puesta de sol, pero, junto a los acordes de un piano de cola acompañado de un cello, y el aleteo de los vencejos, le han dado un toque mágico al día.

video

     Por otra parte, mi madre me ha obligado a hacer ``limpieza de papeles´´. Esto significa más o menos desprenderse de folios, partituras, y por lo general, bastantes recuerdos. Odio hacerlo, sobre todo porque me cuesta mucho. Si no lo hago, mi madre aprovechará mi viaje a Granada o Francia, para tirarme todo, sin previa selección, como hizo hace 2 años. Todavía no se lo he perdonado. Ahora tengo una caja de pastas francesas del Mont Saint-Michelle, donde guardo lo más importante.
     También tenemos mi extraña obsesión por una canción, de un anuncio. Tras haber logrado coger el ordenador, he buscado, y bueno, aquí está el resultado. No me puede gustar más.
   

Maldigamos pues, a las larvas de mosca, a la palabra miriñaque, a los exámenes de Marcos, y el sentimiento de añoranza de las canciones celtas.
Necesito volver a Edimburgo.

lunes, 13 de junio de 2011

Rutina, no te vayas...

 
Y tras esta semana de exámenes, el maldito verano. Cómo odio toda esa libertad, el calor, el asfalto y sus insinuosas figuras cercanas al horizonte, las moscas cojoneras, las medusas, las noches de insomnio y sábanas sudadas, las aglomeraciones de gente, y en definitiva, tu cercana marcha.

jueves, 9 de junio de 2011

Malditas horas impares

     04:43. Suena el despertador. Bah, dejemos la geología para más tarde.
     06:07.  Suena el despertador. No me da tiempo ya, de hecho esta mañana voy a dormir más que de costumbre.
     07:43. Suena el despertador. Me quito mi funda ortopédica de mi mandíbula, y la dejo en su funda. Prefiero esto a aquella mierda llamada ortodoncia. Mi habitación está hecha un caos, no se vé un sólo milímetro del parquet. En mi torpe trayecto hacia la puerta me he clavado un cargador de movil, un sacapuntas plateado, y casi piso la guitarra. Al abrir la puerta, recibo un choque de luz, y mis pupilas se encogen tan rápido que me llegan a doler. Como siempre, dejo la mochila en la entrada, desayuno, (bueno, mi concepto de desayuno es igual a un simple vaso de leche), me lavo los dientes, y me pongo mis converse (porque aunque tengo 423546923469 pares de zapatos, siempre llevo los mismos).
     08:01. Mi madre sale por la puerta. Comienzan mis 7 ansiados minutos de libertad. Voy hacia mi habitación, y toco la guitarra. ¿Canción? Dependiendo del día. Hoy ha sido Cigarettes, quizás por eso he vuelto a casa con olor a tabaco en la ropa. Bueno, ha sido por culpa de Miriam.
    08:08.  Mi hora predilecta del día. Sí, es la única que termina en numero par. Esto se debe a que el despertador de mi movil tiene la extraña ``facultad´´ de funcionar sólo con horas impares.
    08:15. Llego puntual, nada más entrar, cojo el libro de aula. Sí, otra vez me han dado el de 1º de ESO. La próxima vez especificaré a mi querida conserje ``1º de BACHILLER, gracias por subirme la moral a estas impares horas´´ Ale, no ha llegado nadie todavía. Me toca encender las luces, subir las persianas, lo cual aumenta mi estrés matinal. Odio el áspero tacto de esas correas.
    11:15. Bendito seas timbre, hoy paso de panini. Lo tengo más que aborrecido. Se me ha quitado el apetito
    11:45. ``Javi, ¿vas a entrar?´´ Me veo presionado, y me quedo fuera con aquella chica de pelos revueltos y su moño pordiosero de cuando no le apetece peinarse. Nada interesante.
    12:45. Venga, hagámosle pues una visita a Truji. Pepa nos vigila, y nos suelta otra de sus charlas de madre. ``Javi, me importas´´. La mejor frase del día, proviene de una profesora. Qué triste...
    14:39. Estas conserjes son muy listas... Tienen casi tantas ganas como yo de permanecer aquí.
    14: 49. Isa y Sandra llevaban hoy un paso muy lento, demasiado. Llego a casa de mala jostia, definitivamente odio andar lento. Noto que piero el tiempo. Pongo la mesa, recojo mi habitación, o lo que en un día había sido mi habitación, vacío el lavavajillas, lo lleno, barro la cocina, el resto de la casa.
     15:15. Ya están aquí. Ese ruido de llaves tan familiar. Comemos, miro las ausencias en la página web. Busco las partituras de música de cámara entre mi montón de partituras inservibles, y con la viola a cuestas, salgo de mi casa.
     16: 05. Cómo odio este puto puente. Es interminable, prefiero el rojo, volveré por allí. Hoy no se está tan mal, hace mucho viento. Me encanta el viento.
     16: 33. Tras un pequeño accidente por el camino, y tras comprar las fotocopias de historia de la música, llego por fin a clase de Marcos. Lección de hoy: Composición, o análisis, he ahí la cuestión... Olivia me da un abrazo como de costumbre, un beso en la mejilla, y me cuenta sus penas. No le mando a la mierda por cortesía.
     17: 27. Albertina no aparece. Bueno, Elena...Creo que no va a venir. Ya estaría en ese banco, con el violín apoyado en el suelo en posición vertical, con las manos cruzadas sobre él, mirando hacia abajo, o simplemente mirando con su sonrisa burlona.Olivia se va, abrazo, y un beso en la mejilla. Me deja vacío.
    18: 03. Conjunto. Manuel me hace tocar la banda sonora de Amelie, la tengo aborrecida. Llega el profesor, y me dice. ``Dió un concierto genial´´ Vale, muchas gracias por recordarme que me perdí el concierto de mi vida, a 200km de aquí... Rosa París me alegra el resto de la hora y media. Toco Decode en un descanso, y le encanta. Qué pena que le suene de crepúsculo. Cómo odio ese tipo de sagas.
    19: 31.Ariana no aparece. Fuera clase de piano. Puente rojo, el viento casi me tira
    19: 43 Diviso la cabeza de Marina Tortosa en el París. Miriam me mira con esa maldita sonrisa que siempre me hace reir. Dejo el muerto a un lado, y charlamos tranquilamente, hasta que la oscuridad nos echa.
    21: 17 Cortijo Grande.  Me espera una tortilla de patatas sin cebolla, un cuarto que tengo que terminar de ordenar, un global de geología, y ... UN LIBRO DE LENGUA.
    22:33 No he hecho nada, escucho música no muy alegre, resisto a mi tentación, y decido no entrar en tuenti. Definitivamente no. Necesito litros de café, cafeína en vena. Me faltan horas.

domingo, 5 de junio de 2011

Maldito iluso

Ahí estás, día tras día pasando las horas muertas con los cascos puestos y tus estúpidas canciones deprimentes, que te sumergen aún más en ese círculo sin salida. Esperas, simplemente esperas con todo tu optimismo, el poco que te queda, y esa mirada perdida que nunca te abandona, una simple señal de vida. Y cuando ocurre, te bloqueas, y decides esperar de nuevo aquel pitido, señal de que al menos, por un instante has sido el centro de su atención. Eres muy estúpido, ni siquiera se te ha ocurrido pensar que te están tomando el pelo y algún día se cansarán, y te destrozará, seguramente bajo tus ansias de esa alegría tonta que te invade cada vez que todo ocurre. Sigues sin hacerme caso, y terminarás destrozandote en esa silenciosa espera.

jueves, 21 de abril de 2011

Cómoodionoserdelnoventaytres.com

Hasta ahora había considerado la atracción sexual y el amor  sentimientos totalmente contradictorios. Bien, pues ahora eso ha cambiado. Por fortuna, o desgracia, según cómo se vea. Nunca antes me había pasado con nadie, seguramente será cosa de la primavera y del chute de hormonas, o de algún fenómeno con alguna estúpida explicación científica detrás. Lo único totalmente cierto es que no le conozco de nada, y cada vez que le veo, maldigo no estar en su clase, no conocerle de antes,  no pertenecer a su mundo, no existir para él. Tan sólo intento no acordarme de sus ojos verdes, de esa mochila de la cual nunca se desprende, y simplemente rezo, por que ocurra algo demasiado improbable

lunes, 14 de febrero de 2011

Dos palabras

Es muy curioso comprobar en primera persona cómo unas cuantos signos unidos, formando dos palabras, pueden traer tantos quebraderos de cabeza. Creo que guardarlas en mi interior hace que me vaya pudriendo poco a poco, que no salga de este círculo sin salida, el miedo me corroe.
Pero siempre tiene que llegar la hora en la que la valentía asome su cabeza tímidamente, y consiga que su ejército se alce con la victoria.
Dos palabras, tan sólo dos, me separan de esta perra vida que llevo, a otra, con otros problemas que derivaran del acto de decirlas.
Dos palabras, y no son te quiero.

miércoles, 9 de febrero de 2011

La distancia hace los lazos mucho más fuertes.

 Ayer vino mi hermana de Granada para quedarse conmigo en casa. Mis padres están de médicos por Barcelona, como de costumbre. Nunca me he llevado especialmente mal, ni especialmente bien con ella. Esta tarde, nada más terminar de comer hemos ido al paseo marítimo, a tomarnos un café mientras tomábamos el sol de invierno. Yo no suelo hablar de mis sentimientos, ni de mi manera de ver la vida, ni como la vivo, pero ha salido el tema. He podido comprobar, con bastante asombro, cómo mi hermana, que aperentemente se muestra feliz, me ha descrito sus últimos años viviendo sola, en un ático del casco antigüo con vistas a la Alhambra. Me ha relatado sus más íntimas historias, sus sentimientos más profundos. Me ha llegado a contar que el día en el que cumplió 20 años lo pasó realmente mal, que se ha dado cuenta de que el tiempo pasa, que cada vez lo hace más rápido, y que antes de que nos demos cuenta, estaremos muertos, el olvido nos invadirá a todos. Me ha dicho que sabe cómo me siento yo, que ha pasado por mi edad, qué pena que sólo comparta todas estas cosas con alguien que veo contados días al año.

domingo, 30 de enero de 2011

La mesa se convirtió en escenario, el movil en micro, y la luna creciente en focos.

Anoche me pasó algo que me resultó bastante familiar.
Fui con mis amigos de hace unos años, a un local en el que ensayan con su banda. Siempre les había oído tocar por separado, como ``músicos´´ de los que abundan por todos lados. Pero ayer, en ese pequeño espacio, de apenas 10 m cuadrados, con los amplificadores al máximo, y la noche ya caída, sentí cómo los acordes menores de la melodía se colaban por cada rendija de mi ser, y me ablandaban por dentro.
Les miré, sí, tenían la misma cara de siempre, eran ellos, con quienes había pasado tantos momentos. Pero aquella vez, tenía la impresión de estar rodeado de seres superiores, que hacían que me estremeciera con cada nota. La verdad, es que sólo pude estar 10 minutos, por culpa de mi madre, pero de camino a mi casa, las notas resonaban en mi cabeza, y por un momento pensé que estaba andando por las calles de Tokio.

lunes, 24 de enero de 2011

Como un gato bajo la lluvia

A veces, desde la segunda fila de la clase, miro a mi derecha, y veo a niños, un año mayor que yo, pero curiosamente los veo como niños. Jugando, mirando hacia otro lado, haciendo girar el bolígrafo con una mano, riendo a carcajadas... En esos momentos me da la impresión de ser yo, el único en el mundo que tiene sentimientos, el único que ha tenido que salir de su casa sin rumbo, para pensar, por mucho que llueva o haga frío, el único que llora viendo películas, el único que por las noches piensa en la muerte, el único que se preocupa por encontrar a alguien decente, el único que se alegra al saber que fuera llueve.. Todas las mañanas se repite la misma historia, me meto en mi papel de niño, hago alguna gracia ridícula, un par de carcajadas, y a mirar por la ventana. Paso todos los días por el puente, con mi bicicleta. La gente me mira raro, se preguntan qué llevaré colgando en la espalda. Esas horas, tras el instituto, son las que realmente merecen la pena, vagando como alguien sin alma, en busca de un aula libre, para simplemente tocar unas cuantas notas, algún acorde... En mi entorno nadie es capaz de comprender que eso, para mí eso es vivir.